+Info en nuestras páginas

El Cauca, síntoma del agotamiento de la Unidad Nacional de Santos y desafío para el movimiento popular

No hay comentarios:

No puede existir la llamada "neutralidad" ante un enemigo como el estado colombiano,
sostiene el autor de este importante documento.



por José Antonio Gutiérrez D.


No puede observarse la lucha de clases a través de los vitrales de una catedral, ni a través de las leyes de los capitalistas
(William “Big Bill” Haywood, 1910)


Chen Gen Kat Pat, Men Se Yon Sel Wout Li Fe
(El perro tiene cuatro patas, pero puede ir sólo en una dirección. Proverbio haitiano)


Sin lugar a dudas que la afirmación de Marx de que “Todo lo sólido se desvanece en el aire” cae como anillo al dedo al régimen presidido por Juan Manuel Santos, que hace un año parecía casi inexpugnable, la maquinaria de consenso más impresionante que había vivido Colombia desde la instauración del Frente Nacional en 1958. Hoy, el santismo está acosado por las múltiples crisis del sistema de salud y educativo, por fuertes diferencias en su seno que han resquebrajado la Unidad Nacional, por el descrédito generalizado de las instituciones y una falta de credibilidad ante una población frustrada a la cual se le prometió mucho, sin que ninguna de las propuestas demagógicas hayan sido hasta ahora implementadas de modo sustancial. Ni en el campo de la restitución de tierras, ni en el campo de las víctimas, ni en el campo de la paz, ni mucho menos en el campo de la “prosperidad” el gobierno ha cumplido en lo más mínimo. El régimen ha comenzado a enfrentar un desgaste generalizado, a la par que el ciclo de luchas populares abierto a finales del 2008, ha seguido acumulando fuerzas: dos victorias para el campo popular, como son la derrota de la reforma al sistema educativo a fines del año pasado, y la derrota a la reforma a la justicia por una ola de indignación ciudadana hace apenas unas semanas, son prueba de ello. A su vez, el fracaso de la Marcha Guerrerista de Diciembre del 2011, con la cual se pretendía alinear el consenso de la población en torno al escalamiento del conflicto, sonprueba del creciente agotamiento de la Unidad Nacional como fórmula de gobierno. La actual agitación en el Cauca plantea otro escenario importante de la crisis que enfrenta el régimen santista.


La realidad del conflicto en el Cauca


Con el asesinato del comandante fariano Alfonso Cano, en Chirriadero, Norte del Cauca, en Noviembre del 2011[1], la oligarquía pensó que “el fin del fin” estaría cerca, que el Cauca se “pacificaría” y que la guerrilla, desmoralizada, se desmovilizaría a raudales. En realidad nada de eso ocurrió, y antes bien, una victoria militar del régimen se convirtió en una derrota política, pues pareciera que, como han afirmado varios guerrilleros, la muerte de su máximo comandante reforzó su moral y convicción. Tal pareciera ser la conclusión lógica que se desprende del escalamiento del conflicto en el Cauca, particularmente en el Norte y en el Oriente del Departamento[2]. Desde comienzos de Julio, ha habido una seguidilla de hostigamientos y enfrentamientos en toda la zona del Norte del Cauca: Toribío, Jambaló, Caloto, Corinto, Argelia. Un comunicado de la Columna Jacobo Arenas de las FARC-EP, fechado el 12 de Julio, plantea que en los pasados 12 días desarrollaron 32 acciones militares en el Norte del Cauca[3], lo cual demuestra la renovada capacidad de acción de la insurgencia y la eficiencia político-militar de la estructura adelantada por Alfonso Cano antes de su asesinato. La estrategia insurgente en el Cauca, que se extiende por todo el país y es parte de las orientaciones del movimiento guerrillero desde el 2009, se basa en la “utilización de los accidentes geográficos para sorprender al enemigo, el camuflaje en todas sus formas imaginables y el ataque permanente como mejor estrategia defensiva han permitido a los insurgentes mantener una iniciativa feroz en la región. Como repiten una y otra vez los generales, son grupos muy pequeños que hostigan día y noche a la tropa (…) El impacto sobre la moral de los soldados es evidente, hasta el punto que se refieren a la región como “el infierno caucano”. Para todo el mundo está claro que las FARC han hecho del Cauca su nueva Marquetalia.[4]

Guerrilla indígena, negra y mestiza derriba avión de guerra de Santos.

No hay comentarios:
- Una guerrillera indígena de las FARC-EP, una de miles. Foto: D.E.-

Importante reportaje escrito y fotográfico de dos periodistas en el terreno, una información alternativa a la desinformación de medios masivos y discursos manidos, sobre los acontecimientos de los últimos días en Colombia: desde el levantamiento popular, pasando por la proclama guerrerista de Santos, hasta el derribo de un avión de guerra. Otra cara de la información nos llega de parte de estos dos periodistas que arriesgan su vida.


La bofetada de las FARC a Santos en Toribío

por Dick y Mirian Emanuelsson, desde Colombia
Sábado, 14 de Julio de 2012
Los guerrilleros, y muchos de ellos indígenas en nuestro alrededor que ven y escuchan los comentarios de Caracol agregan que “la guerrilla en el Cauca está constituida en su mayoría por indígenas. ¿Cómo seria posible levantar retenes un kilómetro del casco urbano sino fuera por la base social que tenemos en Toribío y en el Cauca en general?"


MONTAÑAS de COLOMBIA / JULIO 2012 / Durante más de una semana las FARC han mostrado literalmente que es un ejército irregular capaz de enfrentarse en sus áreas de control al ejército y a la fuerza aérea oficial.

Eran las 19:00 horas del miércoles 11 de julio. Los canales de televisión Caracol y RCN abrieron como noticia de “ÚLTIMO MINUTO”, el derribamiento de un avión Supertucano *, moderna aeronave utilizada en el combate contrainsurgente.
La presentadora de Caracol estaba consternada cuando presentó los titulares que decían que la guerrilla había derribado uno de esos 25 aviones vendidos por Lula al régimen de Álvaro Uribe Vélez, cuyo ministro de defensa era Juan Manuel Santos, actual presidente de Colombia.

EL ALREDEDOR NUESTRO ERA OSCURIDAD. Solo se escuchaba la voz metálica de la periodista de Caracol, los grillos, las ranas y los pájaros de la selva húmeda colombiana. Pero de repente se escuchó las expresiones de muchos guerrilleros sentados al lado nuestro, mirando las noticias esa noche. No podían contener su alegría por los reportes del accionar de sus compañeros en otra parte del país, Toribío, municipio del departamento del Cauca en el sur occidente colombiano.
– Durante más de una semana nuestras fuerzas han combatido al enemigo que no puede con nosotros, dice un guerrillero en la multitud de compañeros. Sus ojos brillan cuando se reflejan con un rayo de luz de la luna que entra en la densa selva.
La presentadora entrega el otro desastre militar: “un helicóptero fue impactado e incendiado por guerrilleros de las FARC en El Mango y los pilotos llevados por la guerrilla”. Caracol muestra un video aficionado con el helicóptero en llamas.
– Los pilotos tienen que explicar a la guerrilla qué andaban haciendo allá en un infierno de guerra con bombardeos, combates y enfrentamientos. Muchas veces el ejército utiliza los supuestos “privados” para hacer inteligencia y así los involucran en la guerra, agrega otro vecino guerrillero, sentado en el aula del campamento insurgente.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
COMPARTIR ARTÍCULO EN:



Artículos de análisis más leídos

Otros Artículos entre los más leídos


Documental ‘Falsos positivos-Crimenes verdaderos’

Fosa común más grande de América Latina [2.000 cuerpos en La Macarena]